Islas Galápagos

Cada isla de las Galápagos es diferente una de otra, esto se debe al modo en que se formaron. Si los 4600 millones de años de la historia de la Tierra pudieran ser simulados en 24 horas, las Islas Galápagos se habrían formado en los últimos dos minutos de ese día. Las 21 islas y 107 islotes y rocas fueron creadas por sucesivas erupciones volcánicas sobre un punto caliente situado en el fondo marino de la Placa de Nazca. La primera de ellas surgió en medio del Océano Pacífico hace unos 5 millones de años. Las islas están asentadas sobre la Placa de Nazca y se mueven unos 5 centímetros al año hacia el este.
Por eso, las islas más antiguas del archipiélago se encuentran a unos 200 km al este de las islas más jóvenes que todavía se encuentran encima del punto caliente. En este sentido, todas las islas tienen diferentes edades y condiciones geológicas. Las islas más jóvenes y volcánicamente activas están todavía en proceso de formación, y las más antiguas —más alejadas del punto caliente— se encuentran en diferentes procesos de erosión. Las diferentes edades geológicas, altitudes y corrientes oceánicas que los afectan hacen que los ecosistemas, la flora, la fauna, los paisajes, los colores y la geología de cada isla sean diferentes entre sí.